La comunidad judía de Tesalónica fue una de las más
importantes de Grecia y de todo el mundo; pero la mayoría de sus integrantes
fue deportada hacia fines de la Segunda Guerra Mundial y sólo unos pocos
regresaron.
Sin embargo la historia comienza mucho antes y uno de sus
puntos principales es la expulsión de los judíos de España en 1492, cuando muchos
de ellos se dirigieron a Tesalónica, dedicándose principalmente al comercio de
lanas y aumentando la prosperidad de la ciudad.
De la milenaria presencia judía en Tesalónica hay huellas a
cada paso de la ciudad, pero además hay un Museo que los recuerda en el centro
de la ciudad y que les invitamos a conocer.
El Museo Judío de Salónica fue fundado para honrar el rico y
creativo patrimonio sefardí presente en la ciudad desde el siglo XV. Los
otomanos, que en aquélla época dominaban la península, se beneficiaron con los
conocimientos de las ciencias que aportaron los inmigrantes.
Así la comunidad judía se fue ampliando hasta crear una
treintena de sinagogas y un cementerio más grande. La comunidad fue arrasada
por las deportaciones y persecuciones del nazismo y muy pocos de los
sobrevivientes quisieron volver; sin embargo últimamente se está viviendo un
renacer de la cultura judía de Tesalónica.
El Museo está ubicado en el corazón de Tesalónica, en uno de
los pocos edificios judíos que no cayeron bajo el fuego de los incendios de
1917; una construcción imponente que ha albergado al Banco de Atenas y que es
mudo testigo de aquéllos habitantes de la ciudad que hablaban en la lengua de
Cervantes y que traían los aromas de las cocinas de Sevilla y Toledo, llenando
de silencio las calles durante Shabat.
El Museo Judío de Salónica recoge en sus colecciones objetos
y fotografías como la Exposición Simón Marcas “Tesalónica, Metrópolis sefardí”.
Posee un Centro de Documentación e Investigación cuya finalidad es documentar y
digitalizar los archivos propios y de otras fuentes para hacerlos accesibles a
los visitantes.
A nivel del suelo se encuentran monumentales piedras e
inscripciones de la gran Necrópolis judía que se encontraba al este de las
murallas de la ciudad, acompañadas por fotografías que muestran cómo era el
cementerio en 1914.
La primera planta cuenta la historia de la presencia judía
en Salónica a partir del siglo III a.C. hasta la Segunda Guerra Mundial,
complementada con las colecciones del museo que dan una imagen de la vida
religiosa y cotidiana de la comunidad judía de Salónica.
El Museo posee una Biblioteca donde se encuentran
importantes libros de los siglos XVI al XX y un Centro Audiovisual donde se
proyectan películas y documentos sobre la historia judía y el Holocausto.